Black Lives Matter, la Sirenita Negra y el racismo interiorizado

La razón por la que Disney hizo a la Sirenita Negra - YouTube

Antes que nada, me gustaría empezar este post diciendo que no he dado comentarios respecto a lo de la muerte de George Floyd a manos de la brutalidad policial ,porque bastante se ha dicho ya por internet y las RRSS. Y como cualquier persona con sentido común, condeno el racismo en todas sus formas. Además, ese evento es uno de muchos asociados tanto al racismo como a la brutalidad policial, y al parecer, las cosas no han cambiado mucho desde la discriminación racial. Y espero que sea lo último que tenga que decir respecto a ese tema.

En fin, aprovechando el hype sobre las condenas al racismo y el movimiento Black Lives Matter, así como una campaña donde veo muchas personas poniendo una foto de color negra en sus RRSS (cosa que no critico, tampoco), sí me gustaría señalizar y aprovecho de revivir un tema que tuvo su auge polémico desde hace meses, revivido hace semanas y del que ahora necesito hablar.

Como sabrán, se anunció un próximo live-action de La Sirenita (una de tantas adaptaciones que existen, por cierto). En concreto, una versión en carne y hueso de la adaptación que hizo Disney en 1989. Entre muchas cosas que traerá, lo que más llamó la atención tiene que ver con la protagonista, Ariel, que será interpretada por Halle Bailey, una afrodescendiente. Y fue precisamente por eso que se generó una polémica de proporciones bíblicas.

He leído tantas críticas (varias de ellas, bastante fuertes) respecto al tema, que me da pereza hacer un compilado, pero es cosa de buscar en Facebook y Twitter y se encontrarán de todo. Desde “argumentos” como «esto altera la infancia», «no se ajusta a la historia de Disney», «el cambio es innecesario», a otros como «qué fea la sirenita negra», «las minorías venden», «esto es moda», «esto es marxismo cultural» y huevadas tonterías varias. Y hay peores, creo.

La verdad, tengo tanto que decir del tema que ésta es la oportunidad.
Para empezar, no olvidemos lo que mencioné al principio: que existen muchas adaptaciones (de todo tipo), y todas del cuento de Hans Christian Andersen. De hecho, en todas, la protagonista no tiene un determinado color de piel o cabello precisamente porque en el cuento original no lo especifica mucho.

Rusalochka - YouTube
Rusalochka, una adaptación soviética de La Sirenita de 1968. Es bonita, caucásica y de pelo claro. ¿No es hermosa?

Aparte, tengo que recordarles un par de cosas respecto a ello; primero: las sirenas son seres mitológicos, por ende, en el mundo real, no existen (y no voy a entrar a discutir ese tema, no es el propósito de este post). Y segundo: por lo mismo, representaciones las ha habido por montones, cada uno a conveniencia de sus respectivos autores. De hecho, ni siquiera la de Andersen tenía un color de pelo específico, ni siquiera un nombre. Eso ya es un invento de Disney que vendió por montones. Que de hecho, ni siquiera es la primera adaptación animada que se hizo de ese cuento, ya que 14 años antes, en 1975, se hizo una película japonesa animada, la primera de ese tipo.

De hecho, el trabajo que hizo Disney fue sin duda el más conocido hasta la actualidad, y de ahí que mucha gente se colgó de ello para criticar el futuro live-action. Si supieran que el cuento original tenía un final triste y algo perturbador y que Disney sólo lo cambió para que fuera más apto para niños…

¿Qué quiero decir con todo esto? Muy sencillo: el personaje principal es genérico. Adapten el cuento y su protagonista como quieran, como ya se ha hecho hasta ahora, la historia no se verá alterada más por sus personajes que por la trama, que fue exactamente lo que hizo Disney. Digo, sea negra, blanca, caucásica, asiática, etc.; la historia es la misma. Aunque sea una adaptación de otra adaptación. Y sigue reconociéndose a Andersen como el autor de la historia original. ¿Por qué no se criticó cuando se hizo en 1968 o en 2007 con protagonistas rusas? ¿O cuando hicieron Ponyo? Curioso, ¿ah?

Ahora, volvamos a Disney.
Veo que muchos hacen comparaciones con Pocahontas o Mulán. Que «es como poner a Pocahontas asiática o Mulán blanca». Claramente, ahí están mezclando peras con manzanas.
Ambas historias giran en torno a las culturas de sus respectivas protagonistas, por lo que en ese caso, justifica que sus adaptaciones requieran actores ad-hoc a lo que quieren representar, ya que son un determinante de las mismas. Con La Sirenita no es el caso, por lo expuesto hace unos párrafos atrás.

Volviendo a la pregunta que hice hace poco: ¿por qué tuvieron que esperar a que una afrodescendiente hiciera el papel de Ariel para poder criticarla? (De hecho ni siquiera critican la historia o lo que conlleva hacer esa adaptación, sólo a la protagonista). Bueno, no hay otra explicación que un racismo implícito o interiorizado (lo cual no es un insulto, sino una observación). Eso que «me arruinaron la infancia» o que «la Sirenita debió ser blanca y pelo rojo» ya son meras excusas. Hagan la prueba: pregúntenle a esas personas, cuéntenles que ya trabajos derivados del cuento de Andersen existen y con una amplia variedad de representaciones, a ver qué les dicen.

Ahora bien, considerando el tema del racismo interiorizado, ¿es algo malo?Por supuesto, sigue siendo racismo. ¿Se puede cambiar? Desde luego que sí. Si ustedes quieren, claro. De hecho, el detalle de quien haga el papel de Ariel es un detalle que perfectamente se puede pasar por alto. Pero también se puede hacer lo mismo con cualquier expresión de microrracismo. Y parte de ello es reconocer lo que uno expresa y darse cuenta que está mal. Es tan parecido a cuando se dicen frases como «no estoy en contra de los gays, pero… (frase homofóbica salvaje aparece)» o «no soy homofóbico porque tengo amigos y familiares gays» o «no soy machista porque tengo mamá, hermana y hago los deberes de la casa». Sería bueno que consideraran esas cosas antes de abanderarse de un movimiento sobre personas vulneradas. O antes de poner una foto negra en sus RRSS como varios lo están haciendo, comúnmente acompañada de hashtags como #blackouttuesday.

En fin, ésa sería mi opinión.

Otro día les cuento más sobre las adaptaciones que hace Disney a partir de cuentos e historias.

No olviden quedarse en casa los que no tengan que salir, tomar mucha agua y amar a su prójimo. Y 1312.

Jorgicio

Agregar un comentario

Su dirección de correo no se hará público. Los campos requeridos están marcados *