De 18O y SARS-CoV-2, ¿de qué me perdí?

Hola a todos. Sí, sé que es mucho tiempo sin escribir pero tengo mis razones. Principalmente porque no se me ocurre nada o poco, aparte que igual he andado atareado en algunas cosas. Para empezar, terminé mi memoria, me titulé (escribiré de eso más adelante), estuve trabajando y todo lo que eso conlleva. Algo difícil en tiempos de cuarentena, pero al menos encontraré algo.

En fin, me he dado cuenta que he estado más activo en Twitter cuando quiero dar opiniones, pero quiero retomar escribir algo acá.

Respecto a temas como el 18O y el COVID-19, creo que está todo dicho. No más me gustaría señalar algunas cositas que se me han ido ocurriendo.

Tengo teclado nuevo, viteh

Para empezar, este es el primer post que escribo con teclado nuevo.

Por supuesto, sí po, apruebo.

De paso, quédense en casa. Alguna vez siéntanse, por así decirlo, orgullosos de salvar al mundo desde la comodidad de su casa.

Respecto a esto último, se pueden decir muchas cosas respecto a lo que está pasando en estos momentos, pero no me parece que haya que pasar por alto esta cuarentena. Si bien la tasa de mortalidad del COVID-19 es baja en comparación a otras infecciones como la influenza, el ébola, la gripe o el SARS (causado por otro coronavirus, por cierto), no quita que la tasa de letalidad aumente (que por cierto, no son lo mismo), sobretodo en pacientes de riesgo (como bien es sabido). Aunque Chile tiene una de las tasas más bajas de letalidad de Sudamérica (y dicen que la están manteniendo a raya), no quita que no haya que hacer cuarentena para evitar algo mayor, sobretodo mientras hay una vacuna en desarrollo.

Esto me supera.

Me supera sí que en el gobierno, especialmente en el sector empresarial, se le esté dando más prioridad a la economía que a la salud en general. Y para qué hablar de la gestión y de las gracias del ministro de salud que tenemos, que acá no me voy a explayar porque con lo que se ha visto en los medios de comunicación, es suficiente.

En fin, ya creo que por ese lado está todo dicho.

Por otro lado, la cuarentena da para todo. Para algunos es una oportunidad para fomentar el ocio y la creatividad, el dolce far niente; pero para otros, es una maldición. Y conversando en casa, nos pusimos a pensar en una cosa: Hay gente que tiene ese “don” de la inconformidad. Cuando se podía salir, unos inventan una excusa para quedarse en la casa, pero cuando ahora se pueden (y deben) quedar en la casa, buscan alguna excusa para salir.

Y respecto al tema del ocio, bueno, ¿qué he estado haciendo? La verdad, me puse a aprender nuevos lenguajes de programación, retomando otros, y últimamente me la pasé jugando, dejando de lado otras cosas. Como este blog, por ejemplo. O leer algún libro que tenía pendiente (quién no, en realidad). A propósito, aprovecho la oportunidad para recomendar este libro: «El arte y la ciencia de no hacer nada», de Andrew Smart.

Bueno, eso tengo que decir por ahora. Este post es más que nada para decir que estoy aquí y que ojalá no me baje el bloqueo del escritor cuando tengo ganas de crear material nuevo.

Eso pos. Cuídense y cuiden a todos.

Ánimo a los que deben salir a trabajar, y los que se puedan quedar en casa, háganlo.

Jorgicio

Agregar un comentario

Su dirección de correo no se hará público. Los campos requeridos están marcados *