Incendios en Chile: Donde hubo fuego…

Buenas a todos. Tanto rato sin escribir en el blog, pero es que he andado en otras volás y falto de ideas (o tupido de ellas). Sí, a veces el cerebro también tiene que tener vacaciones. Y se recrea en libros, como contaré más adelante.

Bien, como dijo el dermatólogo: al grano.

Todo empezó en Valpo. Luego fue Pumanque, y de a poco se ha ido extendiendo al país. Y sí, acá en Quilpué se volvió algo habitual.

En fin, hay cosas que pienso y he tenido ganas de decir respecto a este tema del incendio. Y sí, sé que son cosas bastante random.

Partiendo por el hecho de que, por lo que he notado, he visto mucha división en las personas. Así como he visto mucho anti-bacheletismo por acá, partiendo de que hay mucha estado-dependencia o creer que el presidente es poco menos que un superhéroe. Que tiene que asumir todas las responsabilidades de dar la alerta cuando en realidad no puede hacer nada mientras no reciba tal orden. Pero claro, criticarla sale más fácil. No justifico su gobierno, claro, pero tampoco seamos tan injustos. (No, no voté por Bachelet, por si las dudas, y anulé en 2da vuelta)

También vi el notorio nivel de desinformación que ha habido en general, sobretodo en las redes sociales. Como si no tuviéramos suficiente con los posts falsos de Facebook, también están las cadenas por Whatsapp (oh, espera, ¿cuándo las cadenas han sido verdaderas?). Además de culpar a los mapuches por todo. Bonita manera de ver cómo muchos sacan su Donald Trump interior, ¿no?

El tema de los aviones también sorprende. Muchos reclamando porque no han invertido en ellos cuando ya hubo pruebas antes. Por ello se le dio una oportunidad primero al Supertanker, a ver si al menos cumplía con lo que no se pudo antes. La donación vino de un privado, claro, Lucy Avilés, casada con un heredero de la cadena Walmart (aquí es la parte en la que el chiste se cuenta solo). Luego vino el gobierno de Rusia con su Ilyushin Il-76, y claro, el ingenio del chileno de rebautizarlo como “Luchín” porque les cuesta mucho el ruso.  El donante de uno de ellos saca en cara su filantropía. El otro fue donado por el gobierno de Putin.

Y claro, la noticia dio la vuelta por el mundo. Y la ayuda también llegó de afuera. Algo que se agradece montones, y así de paso, vemos cuántos sacan su Trump interior… otra vez.

Qué bueno que todo de a poco vuelve a la calma, pero al menos, aprendamos al menos a evitar futuros siniestros como éste. Y claro, también es responsabilidad del gobierno prevenir futuros desastres. Y a ello acoto con la medida de Sharp de cortar los eucaliptos también.

Mientras unos buscamos informarnos y vemos la posibilidad de ayudar con algo, otros critican por deporte o a sueldo, sacando lo peor de uno.

Sepa más.

Jorgicio

En volá podría gustarte también...

Agregar un comentario

Su dirección de correo no se hará público. Los campos requeridos están marcados *

A %d blogueros les gusta esto: