#YoVoto v/s #YoNoVoto: Municipales y otras chucherías

yovotoyonovotomeme

Pasaron las elecciones municipales y la verdad nos ha dejado muchas lecciones a aprender. Entre tanto debate y descalificaciones entre los pro-voto y los anti-voto, y la verdad, entre tanto argumento dado por ambas partes, hay algunos que pueden hacer sentido.

Debo decirles una cosa: antes me creía apolítico hasta que descubrí que desentenderme de la política no tenía sentido.

“El precio de desentenderse de la política, es ser gobernado por los hombres peores.”

Platón

La verdad, me considero pro-voto, pero no me gusta el sistema electoral que existe hoy en día. Que si bien los votos blancos no suman a la mayoría, al parecer los votos nulos no tienen el suficiente peso como para manifestar nuestro descontento. Por otro lado, he visto mucha gente llamando a abstenerse de votar, y al parecer, la gente no aprende. Ya nos pasó para las elecciones pasadas (sobretodo en primera vuelta), y ahora por lo mismo, muchas comunas están recibiendo el peso de la ausencia de mucha gente. Pero no es el único factor que nos afecta, señores. La abstención no lo es todo (pero no deja de ser un problema).

cvgjimuwiauss7t

Entiendo que haya gente que quiera mantenerse al margen del sufragio para no legitimar el sistema electoral que está bastante mal diseñado. Podría haber pasado, por ejemplo, que si nadie va a votar, supuestamente no tendría sentido que no se hiciera elecciones, digamos, a modo de protesta. Sin embargo, la derecha (y una flota de políticos ineptos y corruptos), en muchas comunas, tomaron relevo de ello para poder alzar su poder en varias partes. Comunas como Maipú, Providencia, Iquique, Talca, etc., están entre las afectadas. Hay casos en que no había mucho que escoger, que si uno prefiere entre el pichi o la caca.

Abridme acá
[collapse]

No me agrada el hecho de que hayan pro-votos descalificando a los no-votos interponiendo su complejo de superioridad, aunque estoy en desacuerdo el que no votar es un derecho. Algo otorgado desde el gobierno de Sebastián Piñera en el 2012. Tampoco me agrada la idea de que los no-voto crean que los pro-voto son borregos del sistema y que entre ellos se digan mutuamente que “no tienen derecho a opinión”, cuando en realidad es todo lo contrario: todos tenemos derecho a opinión, independiente de nuestra postura electoral. Dependiendo de caso, algunas opiniones pesan menos que otras, que eso ya es otro tema. La abstinencia no funcionó en las elecciones pasadas. Tampoco en las municipales, o al menos no en todos los casos. (Aunque en el caso de la 2da vuelta de las presidenciales, al menos lo bueno que puedo sacar, es que era mejor que Bachelet haya salido electa antes que Matthei). Entonces a ver: el voto voluntario, ¿buena idea? ¿que vuelva el voto obligatorio?

Votar voluntariamente no es una mala idea. El acto de votar nos llama desde que hubo mucha gente peleando por el derecho a sufragio. Tantas vidas sacrificadas por eso. Y lo mismo cuando las mujeres manifestaban su derecho al voto, y lo lograron. Una de tantas razones que me motivan a acercarme a las urnas a dejar mi huella. Pero nunca es bueno forzar a algo que no se quiere hacer, sino que debiera hacerse por iniciativa propia. Votar voluntariamente está bien, sólo que, tal vez, no estamos muy preparados cívicamente para ello. Por otro lado, para la gente que REALMENTE no puede votar, se ahorran un montón de filas y trámites para justificarse, pero son casos aislados, distintos de no querer ir a votar simplemente por flojera o por vivir en su propia burbuja.

Tanto se sacrificó por el derecho al voto. Por eso a ratos me da pena que se desperdiciara de esa manera.

Por otro lado, no culpo a muchos que no quisieran ir a votar en señal de protesta. Está tan mal hecho el sistema electoral que no considera tomarle el peso al voto nulo. ¿Y si fuera una opción?  A eso sumémosle el tremendo desastre con las inscripciones y cambios de domicilios truchos (y peor es que el Servel no responda por ello). Gente que no pudo ir a votar porque les cambiaron la circunscripción a una que está a kilómetros de su domicilio. ¿Quién querría vivir en Las Condes e ir a votar en la Antártica? También supe del caso de una ariqueña que le tocó votar en Hanga Roa. Desastre monumental.

Para qué hablar de vivir en eso que mucha gente llama “democracia”. Así como vamos, se nota que estamos bastante lejos de que sea así. Se postula mucha gente inepta, con deudas y cargos en su contra, entre tantas yayas. ¿Quién querría votar por gente así si no hay mejores opciones?

Abridme acá
[collapse]

De una u otra manera, nos podían cagar igual. Es por eso que ahora hay que buscar una forma de hacer un cambio. Los referéndums no son mala idea, ¿no creen?

Pero ahora quedémonos con lo que hay por mientras, porque así con el sistema que está ahora, aún se puede hacer algo. Siempre se pueden aprender de ejemplos como Valparaíso, que sacaron a una alcaldía de mierda como la de Jorge Castro, para que Jorge Sharp, un independiente, se impusiera en el puerto. O como Recoleta, que reeligió a Daniel Jadue que, como todos sabemos, se ha movido por su comuna. O Conchalí que decidió ir por alguien como René de la Vega, que fuera de su carrera musical, ha sacado 2 títulos y se ha dedicado a hacer viviendas sociales.

Ahora, a rescatar algunas joyitas que nos dejaron las municipales.

Talca sacó electo a Juan Carlos Díaz. Sí, el mismo que en sus imposiciones, puso que trabajaba un 30 y 31 de Febrero. Habiendo candidatos independientes, eligen a esa mierda. Definitivamente sin palabras.

Maipú (de ahora en adelante, “My Pooh”) votó por Cathy Barriga y la hicieron alcaldesa. Mayoritariamente por abstinencia y porque no querían más al corrupto de Vitori ahí, siendo que había opciones mejores, como Claudia Mix (la misma que denunció la corrupción de la basura el 2012, razón por la cual fue desvinculada del cargo que ejercía en ese entonces). Amigos míos: la crítica hacia Barriga no es por ser mujer, ni por dárselas de femenina ni mucho menos por su pasado como la Robotina o la Chica Mekano. El problema no es el rosado, señores. Simplemente porque es una mujer que no tiene dedos para el piano. Casada con Joaquín Lavín León, hijo de Joaquín Lavín (quien salió electo en Las Condes), que de no ser por eso, probablemente no sea nadie, apernándose a un movimiento tan conservador como lo es Chile Vamos (y a un partido como la UDI, mucho peor). Claramente, estamos ante un títere que no representa una oda a la meritocracia como lo es René de la Vega en Conchalí, quien fuera de su pasado musical con éxitos como “Chica Rica”, tiene 2 títulos (uno de Constructor Civil y uno de Arquitecto, y ahora va por el 3ro., de abogado), abrió su propia constructora orientada a hacer viviendas sociales para gente de escasos recursos, el mismo quien por el hecho de ser independiente (como cualquier otro) tuvo que recolectar firmas siquiera para participar. Y miren dónde está ahora, en la gloria. Conchalí se lo merece. Así que comparar a ambos me parece algo bastante absurdo.

Providencia tuvo a un alcalde facho, Cristián Labbé (quien participó activamente en las torturas en plena dictadura), lo cambiaron por la Pepa Errázuriz, quien no lo hizo mal (al menos se podría decir mejor que Labbé). Y ahora vuelven a dar un giro al elegir a Evelyn Matthei. ¿No pudieron votar por alguien mejor, al menos, para que no fuera ninguna de las dos? ¿Tan mal están?

Quilpué volvió a elegir a Mauricio Viñambres. Viña a Reginato. Iquique fue por otro Soria: su hijo Mauricio. Sin palabras.

En fin, cada quien tiene lo que se merece. Lo lamento por los habitantes de esas y de otras comunas que pasaron por algo similar. Mis respetos y condolencias.

Pero como señalé hace un rato, no todo podía ser malo. Fuera de lo de Valpo y Recoleta, sumemos al Compañero Yuri como concejal ya electo.

Esperemos aprender de nuestros porrazos, dejar de lado las diferencias sobre ir o no a votar, y prepararnos para las presidenciales. Esperemos no caer en el mismo error de reelegir a Lagos o a Piñera, porque la mayoría no los queremos de vuelta ni por si acaso. Ni mucho menos votar por gente que no tiene por donde caerse muerto, como Ossandón, ni alguien tan conservador como José Antonio Kast.

Jorgicio

En volá podría gustarte también...

Agregar un comentario

Su dirección de correo no se hará público. Los campos requeridos están marcados *

A %d blogueros les gusta esto: