Víctor Barrio y el activismo animal: ¿nos hace más humanos?

Si usted se considera amante de los animales y a la vez se alegra de la muerte de un torero y/o esto le puede ofuscar mucho, le sugiero irse de acá inmediatamente. No diga que no avisé.

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Lo de Víctor Barrio nos da para pensar acerca de lo que se piensa tanto de las personas que disfrutan matando animales, y los activistas que no suelen tener buenas maneras para criticar las cosas y alegrarse por cosas como la muerte de un torero, que es lo que sucede en este caso.

Barrio murió el pasado sábado mientras estaba en el ruedo tras ser atacado por un toro. Y las críticas llueven por varios bandos. Están los que se adolecen por su deceso, y están los que lo celebran. Y por otro lado, estamos los que simplemente, por mucho que se trate de un torero, no nos alegra ni apena su muerte porque pensamos un poco más allá de polarizar la defensa animal.

Yo, al igual que muchas personas, considero que está bastante mal toda disciplina que implique torturar y matar animales por diversión. Así como estoy en contra del rodeo, también estoy en contra de la matanza de toros. Ese tipo de cosas debería desaparecer de la faz de la Tierra. Sin embargo, más allá de eso, seamos bastante humanos también. Si alguno se las da de “animalista”, aceptemos el hecho de que, en esencia, también somos animales. Racionales y todo, pero animales al fin y al cabo, pese a todas nuestras diferencias con los demás seres vivientes. Me parece tan mal la muerte de una persona como la de un animal (aunque hay distinciones que haré más adelante). Por lo mismo, me parece bastante penoso festinar con la muerte de un torero, como he leído bastante en las redes sociales. ¿Que haya matado animales por diversión o “cultura”? Sí, lo sé. ¿Que está mal? Sí, también lo sé. ¿Que se merezca la muerte? La verdad, no tanto porque al menos un torero sabe a lo que va y sabe el riesgo que implica tomar este “trabajo”. Pero pensemos. Tenía 29 años y toda una vida por delante. Tenía una familia. Quién sabe si tenía esposa, hijos, etc. ¿Qué pensarán sus más cercanos con su muerte? ¿Pensamos en que ellos también sufren? ¿Nos hace más humanos festejar la muerte de alguien que mata a un animal, por mucho daño que les haya hecho en vida? ¿Es más importante la vida humana o la de un animal? Condenamos un acto bestial como los rodeos o los toreos, pero a la hora de celebrar la muerte de sus actores, nos volvemos tan (o más) bestias como ellos.

Como diría un antitaurino por esencia, Víctor Cuesta:

Abrir acá

Me siento identificado con su opinión.

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¿Por qué siguen existiendo estas disciplinas entonces? Simple: porque hay políticos que las legislan, las convierten en “cultura” fomentando la tortura, y no hacen nada para detenerlo. Peor aún: hay gente que las disfruta, por “costumbre”. Y para colmo, se invierte mucho dinero en ellas.

Abrir acá, por favore

Bien ahí, Beno.

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Depende de nosotros (y de ellos) que estas cosas se acaben. Hay que atacar el problema de raíz. Si desaparecen estos “deportes” como el rodeo y el toreo, con ellos desaparecen las muertes de muchos animales y seres humanos involucrados de ellos. Y por supuesto, no habrían más Víctor Barrios.

Y de paso, seamos más humanos y no seamos tan malévolos como ellos.

“Ya, pasa, ¿pero entonces por qué comes carne? ¿Por qué comes asado para Fiestas Patrias?”

Es muy factible que algún veganazi más de alguno venga a leer (o comentar) acá, pero lo dejaré bien en claro: NO es lo mismo matar un animal por diversión que matar por necesidad o para alimentarse de ellos. No hay (mucho) punto de comparación. Partiendo porque es parte de nuestro vestigio ya que el hombre hace millones de años cazaba animales para sustentarse. Y en la naturaleza también se ve, por ejemplo, animales carnívoros que se alimentan de otros para poder sobrevivir. También sé que nuestro sistema digestivo no está preparado para procesar la carne cruda, pero que nosotros comamos carne, no nos hace menos humanos tampoco porque tampoco matamos animales indiscriminadamente para comerlos (si alguien lo hace, critiquen a esa persona). Los veganos (y animalistas) piden respeto por su estilo de vida, pero no respetan a los que viven de una manera distinta sin molestar a nadie. Sólo queremos comer carne tranquilo, ¿ya? ¿Es mucho pedir?

“¿Y qué pasa con Pinochet y la Lucía? ¿Y el Mamo Contreras o el <inserte violador de los DDHH acá>?”

Ese caso es distinto, porque simplemente son unos conchadesumadre que, de a poco, han ido acabando con el país, desde las torturas de otros seres humanos, hasta instaurar una Constitución nefasta, un sistema neoliberal, un sistema de AFP que hace que muchos ancianos mueran casi en la pobreza por mucho que trabajen en su propia vida mientras haya gente que, para favorecerles, siguen con el sistema antiguo, etc. Creo que ello no requiere mucho análisis, porque para eso ya he escrito sobre ello antes (y muchos más también. Es cosa de googlear. El chiste se cuenta solo.

Violar los DDHH es tan grave como la caza indiscriminada de animales. Pero con unos tintes de diferencia que, tampoco requiere mucho análisis.

Dato aparte: No, no soy cínico, aunque lo piensen.

Eso, queso. Ojalá reflexionen y seamos más humanos.

La muerte de Víctor Barrio me tiene indiferente. No me voy a alegrar ni apenar con su muerte. Sólo quiero que las torturas (TODA clase de torturas) acaben ya.

Jorgicio

 

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1 comentario

  1. 23 Agosto, 2016

    […] más que un deporte. Un deporte donde, por mucho que quieran tapar el sol con un dedo, se maltrata a un animal por diversión. Tirar a un novillo contra una pared no es deporte. Es casi comparable con el lanzamiento de […]

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