#QuéPasaGate: ¿Y qué pasó?

¿Qué sucede?

¿Qué sucede?

Ya muchos debiesen estar al tanto respecto a esta revista. Una revista con una línea editorial muy pegada al conservadurismo típico de la derecha. Que hayan editoriales ligadas a un determinado color político, se entiende, pero nada justifica a la falta de ética que cometen como lo que ha sucedido hasta ahora.

Para los que no están muy al tanto de lo que pasa con dicho medio de prensa, acá hay información necesaria, así como también lo publicado por la revista misma. Pero a modo de resumen: Juan Díaz, ex-operador de la UDI, publicó unas supuestas conversaciones transcritas a partir de unas grabaciones donde involucran a varias personas, entre ellas, la presidenta Bachelet, sobre los pagos del caso Caval, de donde dice que Natalia Compagnon (su nuera) aseguró que la mandataria recibiría 1000 millones si dicho negocio resultaría. Al final de comprobó de que no hay mucha evidencia respecto al tema, lo que hizo que Bachelet se querellara por el delito de injurias y calumnias en contra de su persona. La misma fue interpuesta como ciudadana y no a nivel de gobierno.

Ahora bien, ¿cuál es el problema de esto? Que los periodistas que intervinieron en dicho artículo hicieron uso de su falta de profesionalismo y se dedicaron a transcribir lo que ellos quisieron, adulterándolo de tal forma que siga los lineamientos de su editorial. O sea, siendo que hay más involucrados en esa conversación (como Pablo Longueira y sus operaciones contra Allamand, y el supuesto secuestro de Gemita Bueno en el marco del caso Spiniak), decidieron enfocarse únicamente en Bachelet. Encubriendo a miembros de la derecha y, de paso, dejar mal a la presidenta. ¿Actuará la justicia ante esto y efectivamente los involucrados pagarán con 3 años de cárcel como ella pide? La verdad, lo dudo, ya que se nota que la justicia está bastante comprada, y no es necesario indagar más en eso.

Quiero aclarar desde ya (y como lo he hecho varias veces) que no estoy muy a favor de la presidenta (es más, ni voté por ella), pero no por ello tenga que emitir mi opinión sobre la falta de ética en los medios de prensa, independiente de qué corriente sigan.

Como muchos sabrán, Qué Pasa originalmente fue creada por la oposición al gobierno de la Unidad Popular en 1971, entre quienes estaban Hermógenes Pérez de Arce y Jaime Guzmán. No es de extrañarse la línea editorial que ellos siguen, creado a tal punto que busca sembrar el pánico y creer en sandeces como el “Plan Z”, que ya se sabe que no fue nada más que una leyenda urbana.

No más miren la galería, cortesía de Gamba y una colaboradora.

Nunca le tuve fe a esa revista, y con esto, menos aún. Aunque no está de más leer para, al menos, tener algún contraargumento.

Las reacciones no se hicieron esperar respecto a este caso. La más notable (a mi parecer), fue la de Fernando Paulsen. Ello apelando a la falta de ética de parte de medios de comunicación como ése, y que es precisamente lo que critico en este post.

Pedirle objetividad a medios así, es como mucho. Una vez más, he perdido la fe en muchos periodistas acá en Chile. Pero de todas maneras, ¿tan sucio tiene que ser el juego para denostar a los de la otra vereda en vez de enfocarse de SUS propias ideas? ¿Les cuesta mucho pegarse del lado de la imparcialidad? Muy mal el hecho de acusar a alguien sin tener las suficientes evidencias.

Lo peor es que ya el nivel de desinformación por parte de la prensa escrita (porque también pasa con otros medios como El Mercurio y La Tercera) y de la televisión, es tal que la gente ya no sabe cuestionar lo que lee. Tal vez las cosas mejorarían si la gente dejara de consumir basura desinformativa.

Para acabar, un recadito de parte de la misma revista.

Juzguen ustedes.

Jorgicio

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