Tinder Sorpresa: Cuando el acoso no se viste de género

Pobre diabla llorando por un pobre diablo...
Pobre diabla llorando por un pobre diablo…

Entre mis ratos de ocio dentro del trabajo que estoy haciendo (aparte de la memoria), aparecen joyas como ésta. Y sin duda me llamó la atención porque esta vez, el asunto es al revés de lo que normalmente sucede. Porque estos casos existen, y abundan tanto como a la inversa, sólo que no son tan difundidos como éste. Continuar leyendo