#Fifigate, o la importancia de cuidar tus redes sociales

No encontré qué cosa más inocente, poner.

Tanto se ha hablado estos días acerca del video de la Fifi, que por razones obvias, NO voy a difundir (es más, ni lo vi, aunque me lo comentaron). Aparte, no es eso a lo que vine a comentar acá. Bueno, sí, pero no.

La seguridad en las redes sociales, nuevamente está en jaque, y no necesariamente por alguna especie de hackeo como comúnmente se sabe. Algo que conocía desde hace mucho tiempo, es la ingeniería social. Buscar alguna forma de sacar información usando cualquier artimaña de carácter psicológico, desde una conversación hasta una extorsión (ok, eso último no es tan psicológico que digamos). Como todo, tiene sus contras y sus pros.

En este caso, quizás la Fifi, o confió demasiado en sus “amigos” (vaya amiguitos que se gasta), o bien la obligaron a entregar sus datos para acceder a sus redes sociales. De ahí, según se comenta, se pudo haber filtrado el tan mencionado video.

¿A qué viene mi comentario? A que lo que es personal, es personal. Si hay que confiar información confidencial, que se sepa que es con buenos propósitos y que no se haga mal uso de ello. De preferencia, a nadie. A situaciones desesperadas, medidas desesperadas. Cabe aclarar, que esto es totalmente circunstancial.

Desconozco lo que sucedió el 2007 con el filtrado del video de la “Wena Naty”, pero no descarto que algo de ingeniería social, tuvo que ver.

¿No se entendió lo que dije? Bueno, los invito a ver y escuchar la carta que envió Paloma, una pariente (no especifican qué es) de la Fifi, leída por Nicolás Copano. Continuar leyendo

Héroes anónimos y cotidianos: los anti-clickeros

Con este post, quiero comenzar una serie de “Héroes Anónimos y Cotidianos” porque son personas que, al menos, se merecen un agradecimiento por las buenas obras que hacen, por muy simples que sean. (Ojalá me dure)

Esta vez, rendiré un homenaje a los anti-clickeros, esas personas que se dedican a revelar el contenido de un link que postean ciertas páginas de diarios como el Bio Bio o Publimetro, por mencionar algunos. Una vez hablé de las prácticas que tienen algunos periodistas, y entre ellas, está el poner un link de una noticia en específico. Ponen un extracto de ella para llamar la atención del lector y que haga click en ella. También dije que se hace plata con eso, ¿o no? O sea, si uno se va a ganar el pan de cada día, mínimo que sea por mérito propio, y no por unos links.

El punto es, que cuando el lector está muerto de curiosidad por leer el contenido sin tener que hacer click, se desespera, o simplemente pierde la motivación. En todo caso, se puede ver la noticia buscándola por uno mismo para ahorrarse ese paso. Es tan fácil como buscar la noticia en la página del mismo diario, o en su defecto, en Google. Sírvase esta información para ayudar a alguien más y spoilear la noticia.

Difundan la palabra.

Jorgicio

¿Dónde está el sexismo?

FEUTFSM_ingeniera
Me importa una wea la suda, no quise censurar xD

Bueno, algo relacionado con los roles de género ya había hablado antes.

Si vieran la publicación original, se darían cuenta lo mucho que se dan vuelta como mojón en el agua para un tema que no debiera ser. Así que seré breve para reafirmar lo que opiné en esa discusión: en términos formales, el título (en términos semánticos, no el peso que realmente tiene) no es más que eso: un título. No distingue clase social, ni etnia, ni religión, ni color político, ni mucho menos el sexo. Lo único que tiene género, es la palabra misma.

Entonces… ¿dónde está el sexismo? En casos como éste (sin ánimos de generalizar), está en una sola parte: en la cabeza de algunas personas. Personas como ella. Personas que malinterpretan y hacen mal uso de la palabra feminismo, confundiéndolo con feminazismo. Par favar.

Como bien la RAE lo señala en uno de sus artículos:

El uso genérico del masculino se basa en su condición de término no marcado en la oposición masculino/femenino. Por ello, es incorrecto emplear el femenino para aludir conjuntamente a ambos sexos, con independencia del número de individuos de cada sexo que formen parte del conjunto. Así, los alumnos es la única forma correcta de referirse a un grupo mixto, aunque el número de alumnas sea superior al de alumnos varones.

Sí, a ratos creo que esta mina muchacha está puro hueveando molestando. Y sí, la conozco, pero no viene al caso.

¿Ven que fui breve?

MNamasté.

Jorgicio