Y son 27. Y ahora, ¿qué?

Bueno, son 27 años que los he vivido de varios colores como muchos de los que frecuentan acá. Seguramente se preguntan por qué le doy tanto color a los cumpleaños. Yo les digo: días como éste pasan cosas que uno mismo no se las espera. Saludos que no esperabas que llegaran. Buenos deseos que no esperaba que llegaran. Por eso, detalles como ésos siempre se agradecen y nunca se olvidan.

Parcialmente, me considero músico, considerando que tuve buena educación musical, además de ser autodidacta para eso y muchas cosas más, pero igual no está de más decir que los 27 se pueden sobrevivir para no entrar a cierto club. Por eso, es mejor vivir lento y morir viejo 😛

Gracias a todos los que hicieron posible llegar a esta edad. Personas buenas, malas, amigos que ya no están, que ya no lo son, a los ausentes que a pesar de ello, aún están acá, y todas esas personas con quienes viví experiencias inolvidables, a pesar de todo.

En días como éste, dejo el orgullo un poco de lado.

Ahora a vivirlos a concho, no más 😛

Jorgicio

PD: Considérese que a la fecha de este post, fue escrito 2 días después de mi cumpleaños.