The Missing

Ok, desde hace unas semanas que veo que esto no es normal. Y quiero cambiar las cosas partiendo por escribir, porque no gano nada con guardarlo adentro, así que para algo está el blog. Además, no suelo escribir estas cosas acá, así que necesito hacerlo de alguna forma, a ver si al menos eso me aliviana un poco.

Hay cosas que me enferman y a la vez dan pena: Para qué me dicen una cosa y salen con otra. ¿Dónde queda la consecuencia? Uno siente que ha hecho muchas cosas para nada. Es tan deprimente y triste (y de paso me emputece) que cuando uno le diga “te quiero” a alguien, se haga el weon con un simple “gracias”. Tal como lo describen acá.

A ratos siento que estoy solo. No es por querer llamar la atención (como muchos ignorantes creerán), es que así es lo que presiento mientras no sienta apoyo aún. No entiendo porqué se genera esa dependencia por el sentir el cariño y apoyo de una persona.

Lamentablemente la realidad es así: queremos a quienes nos hacen daño y odiamos (o dejamos de lado) a quienes nos quieren de verdad. Y así alegan con que uno se aleja, y para peor, no hacen nada para evitarlo…

También ha pasado que hay gente que se aleja sin previo aviso. Por favor, si no quieren saber de uno, háganlo saber. No lleguen y se oculten.

La consciencia pesa. Tanto como hasta podrían salirle músculos en el cuello.

A ratos no dan ganas de hacer nada por nadie ni preguntar por nadie.

Mejor a por un café.

Jorgicio