Desesperación por seguridad

¿Hasta dónde podemos ser extremistas cuando se trata de cuidar lo que nos pertenece? ¿Nuestro hogar? ¿O algún bien que le demos un valor de cualquier tipo? Bueno, está bien, lo entiendo. Todos queremos ser y estar seguros, premeditar cosas que sabemos que en algún momento nos sucederá y por eso no esperar a que sucedan para reaccionar. Me refiero al hecho de proteger nuestro hogar. Todos lo hemos hecho y todos lo debemos hacer si no queremos sufrir daños por gente que busca expropiar nuestros bienes. Ahora, bien, hay gente que cae en extremismos, como esta señora de quien hablaré a continuación en esta (quizás para muchos lo sea) espeluznante noticia. Lean.

Doctora rodea su casa de jeringas con virus VIH para espantar a ladrones

 

Creo que no hace falta más descripción de la noticia. ¿Pero se puede llegar más lejos que eso?

Bueno, hasta me di la molestia de leer la noticia entera, así como los comentarios que dejan ahí. Y claro, hay de todo tipo, desde clasistas hasta políticos. Predecible, señores.

Ahora, si bien la medida en parte tiene sus pro y sus contras, eso no lo deja de ser bastante extremo. Por muy delincuente que sea, el SIDA no es un juego. Es una bomba de tiempo que acaba con nuestras defensas y nos dejan desnudos ante cualquier situación. Debo decir que fue creativa, pero, insisto, extrema a la vez. Y bueno, no es lo único que se muestra; es cosa de ver los comentarios para darse cuenta de que hay gente que hace sus propuestas de ese tipo. Y claro, la clásica excusa de que “si el delincuente se mantiene vivo, se le puede alimentar con nuestros impuestos”…

¿Saben? Se puede hacer un sistema de seguridad efectivo y no tan extremo, pero sin duda alguna, el mejor de todos es la prevención. Los planes cuadrantes también ayudan, pero requiere de buenos vecinos, que casi siempre hay. Las rejas electrificadas también son alternativas buenas.

Ahora, el punto es… ¿cómo hacer un buen uso de ellas? Imaginemos que, volviendo al caso de las jeringas, entre un ladrón con una de ellas y la inyecte, o bien viole a algún miembro de la casa, estando infectado. Hay que pensar también que hay métodos que pueden ser un arma de doble filo. También hay gente que se les genera un cargo de conciencia por hacer algo que odian: quitar una vida. La violencia sólo genera violencia y sólo se pierde cuando uno cede.

Bueno, eso es lo que pienso. El tema central es asegurar la casa, no necesariamente asesinar al delincuente. Por muy delincuente que sea, no deja de ser humano.

Jorgicio

2 pensamientos en “Desesperación por seguridad

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