Aprendiendo a vivir como un Grammar Nazi

Creo que llevo mucho tiempo siendo un Grammar Nazi. (O “Talibán ortográfico” para los amigos). Quizás el hecho de ser autodidacta y haber aprendido a leer y escribir alrededor de los 3 años (sin faltas) me llevó a ser así. Siempre me he destacado por mi buena ortografía y gramática (pero no soy muy ducho de la caligrafía xD), de hecho he participado en concursos y hasta he llegado lejos por lo mismo, hasta haber recibido galardones por ello. Pero bueno, fuera de todo ámbito de concursos, me considero también súper detallista, y a veces me baja el impulso de andar corrigiendo a la gente cuando sorprendo con una falta de ortografía.

¿Saben? No vean eso como un don. Ni menos como una desgracia. Simplemente… una característica más. No olvidemos también que hay cosas que nos pueden jugar en contra, como que si corregimos y luego cometemos una falta ortográfica, dicha corrección no cuenta. Tampoco hay que abusar de andar corrigiendo a diestra y siniestra, más de alguno se puede molestar, sobretodo si es a la misma persona D:

De todas maneras, el Grammar Nazi tiene su principal blanco en la mira: los pokemones (que de a poco se han ido extinguiendo), la gente que escribe mal a propósito y que le da flojera andar escribiendo bien, los que se acostumbraron a usar la mensajería instantánea (llámese SMS) o los que twittean, ya que en esos casos, el número de caracteres es limitado :/ Pero bueno, es su manera de difundir la palabra de la buena escritura. Comúnmente hago lo mismo xD

Yo soy feliz así, total, no le veo lo terrible 😛

Jorgicio