Agua y aceite: separar lo personal de todo lo demás

Si hablamos acerca de un ámbito académico, es completamente elemental. Pero no tocaré mucho ese tema en este post.

Cuando hablo de separar cosas, me refiero al ámbito de dialogar con una persona, sobre cualquier cosa. En la vida, nos encontraremos con gente con distintas posturas, culturas, tendencias políticas, críticas, etc. Es importante saber primero qué tipo de lazo existe con esa persona. Y saber que temas personales como ése no deben de tener relación con el tema en cuestión que se trate en un discusión, debate, conversación, etc. Las diferencias de ese tipo no deberían ser motivo de rupturas de lazos personales, más si existen lazos afectuosos. Sí, de acuerdo, la opinión de la otra persona molesta, nos cae mal y todo, pero en la vida existen 3 tipos de opiniones: las buenas, las malas y las personales. Sea como sea, se respeta ese punto de vista, aunque no se comparta. Pero no por eso, nos caerá mal la persona, que es algo bastante diferente. En resumen: ser más tolerante al tema.

Lo mismo aplíquese cuando uno trabaja con otra persona. Puede pasar que una falle por tal motivo o que sea incompetente o no cumpla con su trabajo, etc.; pero no por eso, una relación personal se vería afectada por eso, sobretodo si ya existe un lazo afectivo o inevitablemente verás a esa persona con frecuencia por X motivos (compañeros de clase, algo en común, etc.)

Aprendan a distinguir el agua del aceite. Es lo fundamental en las relaciones interpersonales.

Gracias, Cotty por la acotación 🙂

Jorgicio

Nota: se aceptan contribuciones. Y no olviden: se puede (y debe) debatir sin descalificar.

En volá podría gustarte también...

Agregar un comentario

Su dirección de correo no se hará público. Los campos requeridos están marcados *

A %d blogueros les gusta esto: